Por Ma de los Angeles Pirola
En México, cada 27 de octubre se dedica a los animales que nos acompañaron. Según la tradición del Día de Muertos, ese día vuelven a casa para visitar a quienes los amaron. Es una costumbre que se fue extendiendo a muchas familias del mundo y que nos recuerda algo esencial: el amor no termina con la muerte. Solo cambia de forma.
La mirada de los cuidados paliativos
Los cuidados paliativos veterinarios acompañan a los animales en su última etapa y también a las familias que los aman. Su objetivo no es sumar días, sino que cada día valga la “alegría”: aliviar el dolor, brindar confort y cuidar el vínculo hasta el final.
La forma en que se acompaña el final de vida deja huella en el duelo que viene después. Cuando un animal está cómodo y su familia puede estar presente, entender lo que pasa y despedirse con calma, el dolor no desaparece. Pero se vive de otra manera: con menos culpa, con más paz y con la certeza de haber hecho todo con amor.
Se trata de cuidar la vida hasta el último suspiro… y más allá. Porque el cuidado no termina cuando ellos parten. Sigue en cómo los recordamos y en cómo nos permitimos sentir su ausencia.
El duelo también merece su lugar
Muchas veces el duelo por un animal se vive en silencio, como si no tuviera el mismo lugar que otros duelos. Frases como “era solo un perro” o “ya vas a tener otro gato” se escuchan seguido. Pero quienes compartimos la vida con ellos sabemos que su partida deja un hueco enorme, porque fueron familia, compañía diaria y testigos de nuestra historia.
Llorarlos, honrarlos, nombrarlos y recordarlos no es quedarse atrapado en la tristeza. Es la forma que encuentra el amor de seguir.
Algunas formas de honrarlos
- Armar un pequeño altar con su foto, su collar, su juguete favorito y una vela.
- Ponerle algo que le encantaba: su comida preferida, una flor, su manta.
- Escribirle una carta con lo que quedó por decir, o simplemente para darle las gracias.
- Plantar algo en su nombre, para que su recuerdo siga creciendo.
- Compartir su historia con alguien que también lo conoció y lo quiso.
No hay una forma correcta de recordar. Lo importante es que tenga sentido para cada familia.
Su legado
Cada animal que pasa por nuestra vida nos deja algo: una manera de mirar, un aprendizaje nuevo, una forma más simple de querer. Ese es su legado, y sigue con nosotros.
Este 27 de octubre, encendamos una vela por ellos. Por los que se fueron, por todo lo que nos enseñaron y por el amor que sigue 💜
María de los Ángeles Pirola
Veterinaria de Cuidados Paliativos
Visitala en su WEB https://veterinariaholisticapirola.com/duelo-animal-27-de-octubre/