Por Vilma Tripodoro

La  investigación publicada por la RED-InPal analiza cómo los equipos de cuidados paliativos construyen redes capaces de conectar la asistencia, la investigación y el conocimiento entre instituciones y territorios. Vilma Tripodoro, coordinadora de dicha institución y coautora del estudio, aporta una mirada que entiende la investigación como un motor para fortalecer los equipos y transformar el cuidado.

Los cuidados paliativos requieren mucho más que la intervención de una única disciplina o institución. Su desarrollo depende de la capacidad de construir vínculos, compartir conocimientos y generar respuestas colectivas frente a necesidades humanas y sanitarias cada vez más complejas.

Desde esta perspectiva, la investigación Collaborative networks in palliative care: Analysis of principles and models in Argentina and Colombia, publicada en la revista Palliative Care and Social Practice, analiza cómo se construye el trabajo colaborativo entre equipos de cuidados paliativos y qué principios permiten sostenerlo en el tiempo.

El estudio fue realizado por Sofia Muñoz-Medina, Miguel Antonio Sánchez-Cárdenas y Vilma Adriana Tripodoro. A partir de observaciones, grupos de discusión y entrevistas, se estudiaron las experiencias de cuatro equipos de cuidados paliativos de Argentina —pertenecientes a instituciones públicas y privadas de Buenos Aires, Mar del Plata y Córdoba— y se las puso en diálogo con el modelo de redes desarrollado en Colombia.

De los equipos a una red más amplia

Uno de los principales hallazgos es que los equipos no funcionan únicamente dentro de los límites de sus instituciones. A través de vínculos asistenciales, académicos y científicos, se integran en redes más amplias que favorecen el intercambio entre profesionales, disciplinas y territorios.

En este recorrido, RED-InPal —iniciativa creada por Pallium Latinoamérica en 2019— cumple una función articuladora. Su propuesta promueve una red abierta, interdisciplinaria y colaborativa, en la que cada institución participa como un nodo con capacidad para aportar experiencias, preguntas y conocimientos.

Para Vilma Tripodoro, coautora del artículo y coordinadora de RED-InPal, la investigación representa una herramienta fundamental para activar esos vínculos. Investigar en red permite transformar la experiencia clínica en conocimiento compartido, fortaleciendo tanto a los profesionales como a los cuidados que reciben pacientes y familias.

Los principios que sostienen la colaboración

El estudio identifica seis principios fundamentales: gobernanza, identidad, participación, dinamismo, interacción y sostenibilidad.

En la práctica, estos principios se expresan mediante decisiones compartidas, liderazgos flexibles, distribución de responsabilidades, comunicación permanente y capacidad para adaptarse a diferentes realidades institucionales. También permiten reconocer que cada integrante puede asumir un papel significativo dentro de la red, de acuerdo con su experiencia, sus conocimientos y sus posibilidades de participación.

La virtualidad y las herramientas digitales adquirieron un lugar relevante en este proceso. Lejos de funcionar únicamente como recursos técnicos, facilitaron la continuidad de los vínculos, el aprendizaje entre instituciones y la coordinación de investigaciones nacionales e internacionales.

Sostener las redes: el desafío pendiente

La investigación también señala dificultades concretas: falta de financiamiento, ausencia de tiempo protegido para investigar y tareas que muchas veces deben realizarse fuera de la jornada laboral. La continuidad de las redes depende, en gran medida, de la motivación de sus integrantes y del respaldo de las instituciones.

Fortalecer estas experiencias exige reconocer el trabajo de investigación, ampliar la participación de los equipos y generar condiciones que permitan sostenerlo.

La experiencia de Argentina y Colombia demuestra que las redes colaborativas pueden trascender instituciones y fronteras. Cuando el conocimiento circula, los equipos se fortalecen; y cuando los equipos se fortalecen, también lo hace la capacidad de cuidar.