En el Día de la Solidaridad, Pallium Latinoamérica reafirma una convicción que forma parte de su identidad desde hace 25 años: el cuidado de las personas que atraviesan enfermedades amenazantes para la vida no puede ser solamente una responsabilidad del sistema de salud. También es una responsabilidad social.
Para una organización de la sociedad civil como Pallium, la solidaridad trasciende la idea de ayudar a quien lo necesita. Es involucrarse, reconocer una necesidad y transformarla en una respuesta concreta. Es poner conocimiento, trabajo, tiempo, recursos y capacidades al servicio de otros y, fundamentalmente, construir las condiciones para que nadie quede solo frente al sufrimiento evitable.
25 años construyendo cuidado
Pallium Latinoamérica es una asociación civil sin fines de lucro que trabaja desde hace 25 años por el desarrollo de los cuidados paliativos en Argentina y Latinoamérica.
Su historia nació de una necesidad concreta: acompañar a personas con enfermedades avanzadas y a sus familias cuando la medicina ya no podía ofrecer una respuesta curativa. Desde el comienzo, sin embargo, la mirada fue más amplia.
El cuidado paliativo no debía limitarse al control de síntomas. También debía contemplar las dimensiones psicológica, social y espiritual de las personas, acompañar a sus familias, formar profesionales y generar conocimiento capaz de transformar las prácticas de atención.
Sobre esa visión se consolidaron cuatro pilares: asistencia, educación, investigación y compromiso social.
A lo largo de los años, estos pilares dieron origen a iniciativas como el Programa Solidario de Cuidados Paliativos Domiciliarios, Espacio Vital, los programas de formación profesional, la Red-InPal, ECHO-Pal, QELCA, la Red de Cuidados Paliativos en Atención Primaria y Todos Con Vos, orientado al desarrollo de comunidades compasivas.
Así, la solidaridad dejó de ser solamente una intención para convertirse en una forma organizada de cuidar.
Multiplicar capacidades, ampliar el cuidado
Hoy las necesidades son cada vez más complejas. Las personas viven más tiempo con enfermedades crónicas, las familias asumen importantes responsabilidades de cuidado y persisten desigualdades en el acceso a los servicios de salud.
Frente a esta realidad, la solidaridad no puede reducirse a una asistencia ocasional. Implica formar a quienes cuidan, producir evidencia, acercar conocimientos a los territorios, fortalecer redes comunitarias y generar alianzas entre organizaciones, universidades, hospitales, organismos públicos y sociedad civil.
Para Pallium, ser solidarios en 2026 significa justamente eso: hacer que el cuidado pueda multiplicarse y expandirse.
Importa cada persona atendida, pero también cada profesional que adquiere herramientas para acompañar a cientos de personas en su comunidad; cada equipo de salud que fortalece sus capacidades; cada familia que encuentra apoyo y cada comunidad que logra organizarse para acompañar situaciones de enfermedad, dependencia, duelo o vulnerabilidad.
La solidaridad adquiere así una dimensión transformadora: no solo responde a una necesidad, sino que busca modificar las condiciones que generan aislamiento y desigualdad.
Las organizaciones sociales como puentes
Las organizaciones no gubernamentales y asociaciones civiles cumplen un papel fundamental en Argentina y Latinoamérica. No reemplazan al Estado ni al sistema de salud: construyen puentes.
Permiten identificar necesidades todavía insuficientemente atendidas, desarrollar modelos innovadores, generar conocimiento, fortalecer capacidades y poner en diálogo a distintos actores sociales.
En cuidados paliativos, esta articulación es especialmente relevante. Pallium Latinoamérica trabaja junto a universidades, hospitales públicos y privados, organismos gubernamentales, organizaciones sociales, profesionales y redes internacionales.
Experiencias como ECHO-Pal y la Red de Cuidados Paliativos en Atención Primaria permiten fortalecer las capacidades de profesionales de diferentes territorios de Argentina y Latinoamérica. De esta manera, el conocimiento trasciende la sede de una institución: viaja con las personas y con las redes.
Cuando el cuidado llega a la comunidad
Uno de los principales aprendizajes de estos 25 años es que el cuidado no ocurre únicamente dentro de las instituciones sanitarias.
Una persona con una enfermedad avanzada sigue siendo parte de una familia, un barrio y una comunidad. Por eso, el modelo de comunidades compasivas propone ampliar la mirada.
Los vecinos pueden acompañar. Las escuelas pueden abrir espacios de conversación. Las organizaciones comunitarias y los voluntarios pueden ofrecer apoyo y presencia. Las familias pueden encontrar redes de contención, los profesionales compartir sus conocimientos y las instituciones trabajar de manera coordinada.
El programa Todos Con Vos expresa esta perspectiva: promover comunidades capaces de reconocer el sufrimiento, acompañar situaciones de vulnerabilidad y fortalecer las redes existentes en cada territorio.
No se trata de reemplazar la atención profesional, sino de comprender que el sistema de salud no puede cuidar solo.
El impacto de una acción que se multiplica
El Programa Solidario de Cuidados Paliativos Domiciliarios acompañó a más de 2.300 pacientes y sus familias, priorizando a personas en situación de vulnerabilidad socioeconómica y con acceso insuficiente a cuidados paliativos en sus hogares.
A su vez, más de 7.000 profesionales de Argentina y otros países de Latinoamérica fueron formados en los programas educativos de Pallium, mientras que Todos Con Vos alcanzó aproximadamente a 19.000 personas, entre cuidadores, voluntarios y vecinos.
A este impacto se suman la investigación, las redes profesionales, las tele clínicas, las alianzas académicas y la transferencia de capacidades hacia otros equipos e instituciones.
Porque el impacto de una organización social no se limita a las personas que recibe directamente. También se expresa en aquello que logra multiplicar: un conocimiento compartido, una práctica transformada, una red que se activa, un profesional que regresa a su territorio, una familia que encuentra apoyo y una comunidad que aprende a cuidar.
Solidaridad es construir una red
El nombre Pallium contiene una imagen que representa profundamente esta tarea. El palio era una protección frente a la intemperie. Hoy esa imagen puede resignificar: el cuidado también puede ser un manto construido colectivamente.
Un tejido hecho de ciencia y experiencia; profesionales y voluntarios; familias y comunidades; universidades e instituciones; investigación y acción; compromiso y esperanza.
Durante 25 años, Pallium Latinoamérica ha contribuido a fortalecer ese entramado, buscando que el cuidado no dependa únicamente de la voluntad individual, sino de redes, conocimientos, instituciones y comunidades capaces de convertirlo en una posibilidad concreta y accesible.
Porque la solidaridad no es mirar al otro desde afuera. Es reconocer que su sufrimiento también nos involucra y que cuidar, aunque muchas veces comienza con una persona, adquiere verdadera capacidad de transformación cuando se convierte en una responsabilidad compartida.
En este Día de la Solidaridad, desde Pallium Latinoamérica renovamos nuestro compromiso con una sociedad en la que el alivio del sufrimiento, la dignidad y el acompañamiento formen parte del derecho de todas las personas.
Hace 25 años elegimos hacerlo desde una organización de la sociedad civil. Hoy seguimos construyendo redes para que el cuidado llegue más lejos.
Porque cuando la medicina ya no puede curar, todavía podemos cuidar.
Pallium Latinoamérica
Ciencia, alivio y esperanza.
PRENSA
Edición por: Angel Colangelo
Producción: DC Comunicación y PR
www.dccomunicacion.com.ar
Nota : En cuidados paliativos, la solidaridad es un motor que transforma el dolor en alivio